Irrigador dental: ¿qué es y para qué se usa?
Desde Cuntis Clínica Dental siempre os recomendamos que la limpieza bucodental debe ser completa ¡no solo basta con el cepillado!
Para completar esta higiene bucodental diaria, os recomendamos el uso del hilo dental después de cada cepillado o, al menos, en el último del día (antes de dormir), Utilizar un enjuague bucal adecuado a tus necesidades y el uso del irrigador dental.
Pero, ¿Sabes qué es un irrigador dental? ¡Te lo contamos!
Es un dispositivo que sirve para remover los restos de comida que puedan haber quedado entre los dientes y encías. Por medio un chorro de agua a presión se aplica en las distintas partes de la boca y logra que estos residuos, que no han podido ser eliminados con el cepillado por estar en lugares poco accesibles, puedan finalmente ser removidos.
Cada irrigador dental tiene un depósito para el agua, un mecanismo que gradúa la presión, y una boquilla.
En Cuntis Clínica dental recomendamos el uso del irrigador a todos nuestros pacientes, Sin embargo, existen determinadas patologías donde su uso es más que recomendable. Por ejemplo, aquellos pacientes que están más predispuestos a tener caries de forma frecuente, sufren de , o necesitan una higiene dental más completa al contar con implantes, coronas o brackets que pueden dificultar la limpieza en profundidad.
Entre sus beneficios, destacamos:
Efecto preventivo ante la aparición del sarro.
En las encías, el efecto masajeador del agua hace que el posible sangrado o la inflamación se reduzcan.
En personas que tienen problemas de halitosis puede suponer un gran cambio, ya que ayuda a que pasen de notar esa desagradable sensación de mal sabor a una experiencia de máxima limpieza
Evitamos la aparición de caries y enfermedades periodontales
¡Recuerda!
Lo más recomendable es el uso del irrigador una vez al día, justo antes de acostarse.